Aqui va un fragmento de mi novela espero que les guste...
" ... Me conseguí ese día miércoles una receta médica con un colega del edificio que tomaba calmantes ya que sufría de depresión crónica y crisis de pánico; él, en un gesto anacrónico, convino facilitarme la receta sin pedir nada a cambio, como si se tratase de un papel sin importancia. Mi alegría fue máxima y sin mediar explicación en mi conciencia al tener la receta en mis manos acudí a la droguería más cercana a comprar dicho fármaco. Negligentemente compré los dos frascos que se mencionaban en el papel firmado y timbrado por el psiquiatra que atendía a mi colega. Tomé del primer frasco una dosis de tres pastillas al día, las que milagrosamente me calmaban mi alterado estado nervioso. No se que artimaña del destino hizo que esa persona se cruzara conmigo ese día y me proveyera esa receta médica, él debía salir de vacaciones ese día, pero fue un ultimo día para devolver ciertas horas que tenía pendientes como me dijo antes de preguntarle por las pastillas, por eso me lo topé ese día en los pasillos del edificio. Que mal hice en pedirle eso, que mal fue haberlas comprado, las consumí bajo ninguna supervisión medica tomando tres al día. Ni siquiera le pregunté al portador de la receta cual era la dosis conveniente para estar tranquilo y relajado, sólo las vacié sobre mi mano y las tragué.
Me hicieron sentir bien, cumplieron su efecto y su misión, mejor que las que tomaba hacía varias semanas atrás. La diferencia es que no sabía cuantas eran al día porque no había consultado a ningún medico, con tres me sentía bien y eso me mantenía tranquilo, lejos de cualquier picazón en mi torrente sanguíneo."
Piezas muertas en la galería de la mente.
Tercera parte, capítulo 11
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1 comentario:
La lore dice:
Actualiza el blog!
Llámame!
Mándame el libro!
(o en su defecto sube otra parte ò_ó)
bye bye
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